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El Día del Libro: libros, rosas y una leyenda con dragón

  • Anne Madrigal Cercadillo
  • 23 abr 2025
  • 2 Min. de lectura

Libros abiertos, calles llenas de rosas, librerías con ajetreo especial, y esa emoción silenciosa que sentimos quienes amamos leer: hoy es el Día del Libro. Una fecha que, para los lectores, es mucho más que un número en el calendario. Es una excusa maravillosa para celebrar las historias que nos acompañan, los personajes que no olvidamos y las páginas que, de alguna forma, nos han cambiado.

Pero, ¿por qué celebramos precisamente el 23 de abril? ¿Y de dónde viene la tradición de regalar libros y rosas?

Un día con historia... literaria

La fecha no es casual: el 23 de abril de 1616 murieron tres gigantes de la literatura: Miguel de Cervantes, autor de Don Quijote de la Mancha; William Shakespeare, autor de Hamlet, Macbeth y tantos otros clásicos; y el Inca Garcilaso de la Vega, figura fundamental de la literatura hispanoamericana.

Aunque en realidad no fallecieron exactamente el mismo día (por culpa de los calendarios diferentes calendarios que se usaban en Inglaterra y España) ya que Cervantes falleció el 22 de abril y fue enterrado el 23, y Shakespeare murió el 23... Sin embargo, la simbólica coincidencia fue suficiencia para que la UNESCO decalrase esta fecha como el Día Mundial del Libro y del Derecho de autor en 1995.

La intención era clara: fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual a través del derecho de autor. Pero la tradición de celebrar el libro va todavía más atrás, y tiene su origen en España.

Cataluña, Sant Jordi y el origen de la celebración

No obstante, la tradición de celebrar esta jornada con libros empezó antes, en Cataluña, gracias al escritor y editor Vicente Clavel Andrés, que propuesto en los años 20 vincular esta fecha a la literatura, en honor a Cervantes. Y allí es donde entra la rosa... y el dragón.

La leyenda del caballero, el dragón y la rosa

Según la tradición catalana, hace siglos un temible dragón aterrorizaba a los habitantes de un reino. Para calmar su furia, se le ofrecían sacrificios: primero animales, luego personas elegidas por sorteo. Un día, la suerte cayó sobre la princesa. Pero justo cuando el dragón se preparaba para devorarla, apareció Sant Jordi (San Jorge), un valiente caballero que luchó contra la bestia y la mató.

De la sangre del dragón, al caer al suelo, brotó un rosal de flores rojas. Sant Jordi cortó una rosa y se la ofreció a la princesa. Desde entonces, en Cataluña cada 23 de abril se celebra este día regalando una rosa (por amor) y un libro (por cultura). Una tradición que une romanticismo, historia y literatura… y que hoy se ha extendido más allá de las fronteras catalanas.

Una fecha que florece entre libros

Hoy, muchas ciudades (pero especialmente Barcelona) se llenan de casetas, autores firmando, lectores entusiasmados y estanterías rebosantes de novedades. Es una jornada que celebra el poder de la palabra escrita, que nos recuerda que los libros son refugio, compañía, conocimiento y magia. Porque no hay mejor regalo que una historia… y un gesto que la acompañe.

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