¿Dramones y Mazmorras o Marrones y Mazmorras?
- Aitana Ruiz Barreiro
- 25 mar 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 22 abr 2025

Son los dos nuevos libros de la autora Kristy Boyce, que están teniendo una gran acogida entre el público más joven. Dos libros de romance juvenil que no son la continuación del otro ni tienen los mismos personajes y, sin embargo, guardan mucho en común. De inicio, se puede observar que el título es casi el mismo y hace referencia al famoso juego de rol, Dragones y Mazmorras, más conocido estos últimos años gracias al alto impacto de series como Stranger Things o The Big Bang Theory.
Vamos a desgranarlos, punto por punto, para que podáis elegir con cuál de las dos empezar y si os apetece adentraros en este mundillo.
Riley y Nathan, Quinn y Logan
En Dramones y Mazmorras, Riley acaba castigada por coger sin permiso y, más importante, sin carnet el coche de su madre para ir a una obra de teatro. Como su padre tiene una tienda de juegos de mesa y desde el divorcio con su madre apenas han tenido contacto, ambos progenitores deciden que debe entrar ahí a trabajar y, así, pasa tiempo con él. Nathan, por otra parte, también es trabajador en la tienda y muy fan del juego de Dragones y Mazmorras. En ese mismo lugar, juega cada pocos días con sus amigos en una parte de la tienda dedicada a cualquier persona que quiera coger un juego de mesa y sentarse a jugarlo. Sin embargo, no empiezan con muy buen pie, pues Riley piensa que el chico de gafas le está robando a su padre objetos de la tienda y él, con gran chulería, se encarga de demostrarle que no es verdad. Un haters to lovers de manual.
La historia de Quinn, narrada en Marrones y Mazmorras, es muy diferente. Su familia ha decidido irse a vivir a la misma zona donde reside su querida y alocada abuela para no dejarla sola ahora que cada vez está más mayor y no se fían de que le pase algo y ella misma lo cuente. Para tenerla vigilada, vaya, y para hacerla compañía, por supuesto. Conoce a Logan el primer día del instituto, que no el del año escolar, y todo gracias —o como piensa ella al principio, por desgracia— a Barbara, su abuela, porque quiere hacerse una foto con su nieta frente al instituto. Al instante, se nota una pequeña chispa entre ellos hasta que ella se hace amiga de Kashvi y la invita a participar en la próxima campaña de Dragones y Mazmorras con su grupo, en el que está Logan, y en el que hay una estricta norma: no se permiten parejas entre miembros del grupo. ¿Amor imposible a la vista?
La amistad por encima de todo
Y es que Quinn no quiere saltarse por nada del mundo esa regla. Porque quiere tener amigos. Porque a los que tenía en su antiguo instituto, antes de marcharse, no los soportan y le hicieron la vida imposible en sus últimos días. Porque, ante todo, quiere que prime una relación de amistad sana con su nueva pandilla conformada por Kashvi y Sanjiv, los mellizos que se llevan y cuidan más que ella con su propio hermano; el pizpireto de Mark y Sloane, una persona callada y discreta aficionada a hacer gorros de ganchillo. Para Quinn, Logan debería ser un amigo más y punto, pero es complicado cuando es tan amable, atento y agradable con todo el mundo.
Riley, por su parte, también se está haciendo hueco en el grupo de D&D de Nathan, muy a su pesar. Pero, a cambio, su entrada le está suponiendo poner celosa a la chica que le gusta, que también juega de vez en cuando con ellos, y no parecía prestarle mucha atención al de gafas hasta que Riley empezó a fingir que coqueteaba con él. Aquí las relaciones en la pandilla no están prohibidas, pero Lucas está por proponerlo al verlos tan zalameros. Los otros miembros, John y Anthony, tampoco están muy convencidos, hasta que entienden cuál es el verdadero objetivo: poner celosos a sus respectivos exs para recuperarlos. Entienden, pero no apoyan y juzgan, juzgan mucho esta decisión.
Ohana
Pero, aunque no apostaba nadie por ellos, hasta el padre de Riley piensa que están juntos y que hay verdadera química. Su principal fan, al igual que la abuela de Quinn, toda una celestina que trata, de todas las maneras posibles, juntar a Quinn y Logan para que pasen tiempo juntos y con cualquier excusa. Cualquiera es buena y siempre tiene.
La historia no solo gira en torno al amor, pero sí juega un papel muy importante en ambas novelas. No solo por las parejas que se llegan a formar, sino por el gran cariño que se van cogiendo las familias con sus respectivos hijos y el recordatorio de que esta no te abandona, te apoya y te cuida al igual que los amigos. La familia de ambas chicas empiezan a comprender sus aficiones, que ya no son tan niños, que pueden llegar a hacer grandes cosas solos, pero que siempre les tendrán por si algo sale mal.
¿Te animas a leer las aventuras de Riley en la tienda con su padre y Nathan y ver si consigue, además, dirigir una obra de teatro en el instituto? ¿O prefieres conocer a Quinn y Logan y la campaña de Dragones y Mazmorras creada por Sloane de este libro?



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